jueves, 4 de febrero de 2016

Diario de Rosa Darocá Martínez.


Soy Rosa Darocá Martínez y tengo 5 años y soy de Valencia.

Día 1:

Esto es uno de esos típicos días de verano, estabámos mis padres y mi hermana juntos desayunando cuando mis padres de repente nos dicen a mi hermana y a mí que nos vamos a ir de vacaciones unos pocos días y que al volver estaremos todos juntos y haremos muchas cosas juntas, como hicimos hasta ahora. Mi hermana, Isabel, y yo no queríamos irnos solo estar ahí con mis padres porque les queriamos, estabamos todo el día jugando hasta que venían mis padres de trabajar. Aparte que todo el mundo estaba aterrado porque había un aviso de bomba.


Día 2:


Al día siguiente al estar de acuerdo, un hombre robusto y de alta altura, preguntaron por mi padre, al irse el hombre mi padre vino al jardín donde estaba con mi hermana y nos dijo que debemos de hacernos la maleta porque nos vamos a ir. Mis padres nos acompañaron al barco, se llama Mexique, en ese barco había muchos niños de mi edad y mas mayores, teníamos que partir y mis padres nos dieron un beso muy fuerte como si no nos íbamos a volver a ver, eso nos entristece mucho, teníamos miedo a no volver a verles por si pasaba algo malo y ponen una bomba al lado de mi casa y mis padres mueren, estabámos esperando a que esos días se pasaran rápido y volver a verles y estar junto a ellos.
Dejamos las cosas y subimos al barco, allí conocimos a muchas niñas y sobre todo estuvimos hablando con una chica que se llamaba Estefanía y tenía los mismos años que yo. Ya era de noche y nos dormimos porque estábamos muy cansadas.


Día 3:

Nos despertamos y creí que todo lo que había pasado ayer era una pesadilla, pero no era así, nos despertamos en el camarote con mas niñas y no era una pesadilla, era real todo lo que había pasado, la verdad es que ya echaba de menos a mis padres, que mi madre nos hiciera el desayuno y hablar un poco con ellos y jugar.


Día 10:

Llevábamos ya  8 días en el barco y no habíamos llegado, no podía más. quiero ver a mi madre ya, recuerdo que mi madre me dijo que íbamos a estar unos días y que ya íbamos a volver pero me dí cuenta que no era así, nos dijo que nos teníamos que irnos por nuestro bien para que no nos pasará nada y ahora yo estaba preocupada por mis padres, a mi hermana no le dije nada para no preocuparla.



Día 22:

Después de dos semanas llegamos a Morelia (México) y ahí nos recogieron unos hombres y nos llevaron a un orfanato. Isabel y yo estábamos muy asustadas porque no sabíamos a donde íbamos a ir.


Día 30:

Llevábamos en el convento 8 días y estamos mal porque echamos de menos a nuestros padres, esperabamos a que los días pasarán rápido y volver a ver a nuestros padres.


Día 60: 

Después de 3 años podíamos volver a casa, Isabel y yo preparamos las cosas con mucho entusiasmo y como es lógico llegamos despúes de 2 semanas a Valencia. Al llegar allí todo había cambiado pero eso no nos importa solo queremos ver a mis padres, llegamos a casa y resulta que había nadie. Encontré una carta que era para mi hermana y para mi, nos la había escrito mis padres y decía: "Ya han pasado muchos años y estaréis hechas unas mujercitas, solo os decimos que os vamos a echar mucho de menos y puede que no nos volvamos a ver porque nos vamos los dos a la guerra. Espero que cada uno cuide de la otra. Os quiero."
Al leer esto nos pusimos a llorar, pero ya no podemos hacer nada, mis padres se habían muerto y ahora solo quedaba cuidar la una de la otra.

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